
Lo que era el templo de la torta en Phoenix, Arizona, se convirtió de la noche a la mañana en el desierto más absoluto. Tortas Manantial pasó de tener filas que daban la vuelta a la manzana a estar más vacío que una fiesta en lunes. ¿La razón? Una gorra roja en apoyo a Trump y un mensaje que cayó como balde de agua fría.
«Muchos están enojados y muchos están asustados, pero confíen en el proceso. Vamos a hacer a América grande otra vez.»

Todo estalló cuando Karla Barbosa, la hija del dueño del establecimiento, decidió que era buena idea subir una foto luciendo la famosa gorra de Donald Trump (Make America Great Again) y un mensaje apoyando las políticas que muchos asocian con la persecución de inmigrantes.
La clientela, formada casi en su totalidad por familias inmigrantes y trabajadores latinos, no pudo creer lo que veía. El mensaje fue claro: «¿Vendes tortas hechas por y para latinos, pero apoyas a quien nos quiere fuera?», la gente se les fue encima en segundos.
El dueño del lugar, Marco Antonio Barbosa, tuvo que salir en un video que se hizo viral, con los ojos llorosos y la voz quebrada, pidiendo perdón por las acciones de su hija.
«Yo también soy inmigrante, yo también llegué sin nada», decía en su defensa.
Pero en las redes sociales el perdón no llegó. Los comentarios fueron letales: «El dinero de los inmigrantes sí les gusta, pero nuestra presencia no».
Gracias al poder de las redes, el boicot fue instantáneo. Varios creadores de contenido documentaron cómo el restaurante, que solía ser un caos de gente, ahora luce mesas vacías y un silencio sepulcral.

Se rumorea que dentro de la familia Barbosa hay una fractura total, pues mientras unos intentan salvar el patrimonio de toda una vida, otros parecen no entender la magnitud del daño causado a su propia comunidad.
A pesar de tener 4 sucursales, se han viralizado videos de comensales que pasan por fuera y muestran las mesas desiertas en horas pico, algo impensable hace apenas un año cuando las filas eran de más de 30 minutos. Según reportes financieros, las ventas cayeron en un 70% y ahora sobreviven vendiendo a través de plataformas donde la gente hace su pedido desde casa para no ser juzgados si son vistos en alguno de los locales.
La cuenta oficial del establecimiento, eliminó todo el contenido donde apareciera la hija del dueño, esperando así poder limpiar su imagen, pero la gran pregunta en las calles de Phoenix es si Tortas Manantial logrará recuperar la confianza de su gente o si este es el fin definitivo de una era. Por ahora, los latinos han dejado claro que la dignidad va primero que un antojo de torta de lomo.
