
¿Qué pasó entre Blake Lively y Justin Baldoni? Descubre los detalles del acuerdo legal definitivo que canceló el juicio de ‘It Ends With Us’ en 2026.
El drama detrás de cámaras que mantuvo a Hollywood en vilo finalmente ha llegado a un desenlace inesperado en los tribunales, o mejor dicho, fuera de ellos. A tan solo dos semanas de que iniciara el juicio que prometía revelar los secretos más oscuros del set de It Ends With Us (Romper el círculo), se ha confirmado que Blake Lively y la productora de Justin Baldoni, Wayfarer Studios, han alcanzado un acuerdo legal definitivo.
Este conflicto, que comenzó como una serie de rumores sobre tensiones creativas, escaló rápidamente a una batalla de contratos, derechos de edición y acusaciones de un ambiente de trabajo hostil, poniendo en riesgo no solo la reputación de sus protagonistas, sino también el futuro de una de las franquicias cinematográficas más rentables del año.

Para entender la magnitud de este acuerdo, hay que recordar el contexto de esta guerra fría. Durante la promoción de la película basada en el libro de Colleen Hoover, el distanciamiento entre Lively y Baldoni fue evidente: no se tomaron fotos juntos, no dieron entrevistas compartidas y se filtró que existían dos cortes finales de la cinta.
Por un lado, Baldoni, quien además de protagonista fue el director, defendía su visión artística; por otro, Lively, quien fungió como productora, tomó las riendas de la edición final, apoyada por su esposo Ryan Reynolds. Las acusaciones de que Baldoni hizo sentir «incómoda» a Blake durante el rodaje y la contraparte que señalaba a la actriz de hacer «bullying» profesional al director, crearon una grieta que parecía imposible de cerrar sin la intervención de un juez.

Aunque los términos financieros y las cláusulas de confidencialidad del acuerdo se mantienen bajo siete llaves, fuentes cercanas a la industria sugieren que este pacto busca limpiar el camino para la inminente secuela, It Starts With Us. El acuerdo no solo detiene el desfile de testigos que habrían expuesto lo que realmente pasó en el set, sino que también define quién tendrá el control creativo de ahora en adelante.
Se especula que Baldoni podría haber cedido gran parte de sus derechos sobre la franquicia a cambio de una compensación millonaria, permitiendo que Lively continúe como la cara y mente principal del proyecto sin la sombra de su antiguo colaborador.
Este cierre repentino deja una sensación de misterio en el aire. ¿Qué fue lo que obligó a ambas partes a firmar la paz justo antes de que los trapos sucios salieran al sol? La teoría más fuerte es que ninguna de las dos estrellas quería someterse al escrutinio de un juicio público que pudiera dañar sus marcas personales en una era donde la cultura de la cancelación no perdona.
Con el juicio cancelado, la tensión se traslada ahora a los despachos de los abogados, mientras el público se queda con la duda de si este acuerdo es una verdadera tregua o simplemente el pago por un silencio absoluto sobre lo que fue, sin duda, el rodaje más polémico de la década.