Conmoción por el suicidio del profesor Alberto Jasso Cruz del IEMS tras una denuncia penal. Una magistrada de Puebla genera indignación por un polémico comentario.

Alberto Israel Jasso Cruz tenía 49 años y dedicó un cuarto de siglo a la docencia. Durante 25 años fue profesor en el Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México, en el plantel Miguel Hidalgo, impartiendo la asignatura de Planeación y Organización del Estudio. Su trayectoria, según sus allegados, estuvo marcada por la vocación de enseñar y el apoyo constante a sus estudiantes, hasta que una acusación penal cambió drásticamente su vida y detonó un desenlace que hoy mantiene en shock al ámbito académico y legal del país.
La tormenta mediática y judicial comenzó cuando la alumna Estrella Yoseline Ramírez Maya presentó el apsado 14 d ejulio una denuncia formal en su contra por el presunto delito de tocamientos indebidos, afirmando que los hechos habían ocurrido en múltiples ocasiones en un mismo día.

De acuerdo con el testimonio que el propio profesor dejó por escrito, todo derivó de un intento por ayudar a la estudiante a petición de la madre de esta. Durante una conversación sobre los trámites para un cambio de turno, el profesor le comentó que administrativamente eso solía ser viable únicamente si existía una situación de conflicto o acoso con un docente o compañero; un consejo que más tarde el profesor calificaría como un error fatal en el contexto en que fue interpretado y utilizado.
Pocos días después de ser notificado sobre la denuncia, a mediados de este mes de julio de 2026, el docente fue hallado sin vida. Antes de tomar la decisión de suicidarse, grabó un video de despedida y redactó una carta dirigida a la opinión pública y a sus colegas.

En la grabación Definió su muerte como un acto de protesta contra las inconsistencias del sistema de justicia y dejó un duro consejo a los docentes: no generar lazos afectivos ni apegos con los estudiantes, señalando que era vital entender la docencia únicamente como un empleo, pues una sola acusación podía costar la vida.
El impacto del video se intensificó aún más tras la publicación de un mensaje en redes sociales por parte de Arely Reyes Terán, magistrada del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de Puebla.

La funcionaria judicial realizó un comentario que fue percibido por la ciudadanía como una descalificación hacia la postura del profesor y una muestra de parcialidad.
“ADEMÁS DE HABER VIOLENTADO AL A VICTIMA, QUIERE CUMPABILZIARLA, SE HUBIERA MATADO ANTES”
El post se viralizó rápidamente en todo México, desencadenando una ola de indignación pública que exigía su postura con la imparcialidad y empatía requeridas por su cargo. Ante el alcance de la polémica, la magistrada eliminó la publicación y emitió una disculpa pública en la que admitió que sus palabras fueron imprudentes y carecieron de la sensibilidad necesaria para abordar un tema tan delicado, pero recalcando que, toda vez que el maestro perdió la vida se vulnera todo principo de presunción de inocencia y se le debe someter a una exposición mediática masiva.
