Academias globales de agresión: Descubren red internacional que compartía tutoriales para drogar y abusar de mujeres

Academias globales de agresión: Descubren red internacional que compartía tutoriales para drogar y abusar de mujeres

Una investigación judicial destapa una red internacional en Telegram que compartía tutoriales y videos para drogar y abusar de mujeres. Ya hay 57 detenidos.

Gisele Pelicot

Una alarmante y profunda investigación judicial ha puesto al descubierto la existencia de una red internacional de hombres que operan en la sombra digital, utilizando grupos de chat en línea para coordinar, documentar y compartir métodos sobre cómo drogar y violar a mujeres.

Esto inicialmente se percibía como casos aislados Sin embargo,  ha resultado ser una macabra subcultura global firmemente interconectada. A través de plataformas de mensajería encriptada como Telegram y foros de la red abierta, miles de usuarios en al menos siete países intercambian desde consejos médicos ilegales hasta tutoriales explícitos de sumisión química aplicados en la mayoría de los casos a las esposas de los participantes.

Este perturbador hallazgo tomó un impulso crítico tras el histórico y mediático juicio en Francia contra Dominique Pelicot, el hombre convicto por someter a su esposa, Gisèle Pelicot, a abusos sistemáticos bajo los efectos de sedantes durante una década. Ahora se descubre que esto formaba parte de un  «modus operandi» de Pelicot forma parte de una tendencia globalizada.

En estos espacios digitales, denominados en algunos círculos extremistas como academias globales de agresión, los integrantes comparten listas de medicamentos específicos, dosificaciones para anular la voluntad de las víctimas sin dejar rastro inmediato, y el llamado «contenido de sueño», que son videos y transmisiones en vivo de los abusos perpetrados contra sus propias parejas o mujeres inconscientes.

Al momento, hay 57 detenidos, y han sido identificadas 270 víctimas mismas que en su mayoría desconocían que habían sido abusadas hasta que fueron contactadas por la policía. Sin embargo, se desconoce la magnitud de estos delitos  y el real número de víctimas que debe ser de miles, así como los perpetradores mismos que están siendo buscados con lupa tras revisiones exhaustivas de la plataforma digital.

Testimonios estremecedores

La magnitud del problema es estremecedora, estimándose que decenas de millones de cuentas a nivel mundial interactúan o consumen este tipo de material de violencia sexual. Las sobrevivientes que han decidido romper el silencio describen el horror de descubrir, años después, que sus vidas y cuerpos fueron vulnerados mientras dormían, todo registrado en bitácoras digitales por los hombres en quienes confiaban.

Esto es un duro recordatorio y una exigencia global hacia las corporaciones tecnológicas y las fiscalías de múltiples países para rastrear la huella digital de estas redes, cuyas operaciones demuestran que la complicidad y el peligro de la violencia de género no conocen fronteras físicas.