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El caso de Eduardo Ignacio Urias en Brasil: Prisión preventiva para argentino acusado de racismo tras mensaje en un tren

Dictan prisión preventiva en Brasil al argentino Eduardo Ignacio Urías tras ser acusado de racismo por mensajes e imágenes de un menor en un tren de Minas Gerais.

El caso del argentino Eduardo Ignacio Urías, de 63 años, comenzó el 24 de mayo de 2026 a bordo del histórico tren turístico Maria Fumaça, que realiza el recorrido entre São João del-Rei y Tiradentes, en el estado de Minas Gerais, Brasil. Durante el trayecto, la familia de un niño de color de 7 años fue alertada por otro pasajero sobre un hombre que estaba fotografiando y grabando de forma insistente al menor.

Al percatarse de la situación gracias a otro pasajero que la advirtió, la madre confrontó directamente al sujeto, quien en un principio negó lo ocurrido; sin embargo, la mujer logró retirarle el teléfono móvil para revisar su contenido.

Al inspeccionar el dispositivo, la madre descubrió imágenes y videos de su hijo acompañados de mensajes de texto en los que Urias aseguraba a sus contactos frases explícitas de índole racista como «puedo llevármelo como esclavo».

“al lado mio en el tren, es negrito pero muy lindo gorda, lo puedo llevar de esclavo”

 La conmoción entre los pasajeros fue inmediata, por lo que se dio aviso a las autoridades locales, quienes procedieron a la detención en flagrante del ciudadano argentino bajo acusaciones de racismo, un delito grave que en la legislación brasileña es inalienable e imprescriptible.

Respecto a las actualizaciones del proceso judicial, la Justicia de Minas Gerais convirtió de forma inmediata la detención inicial en prisión preventiva, argumentando la necesidad de resguardar el orden público, garantizar la seguridad de la víctima y su familia, y evitar un eventual riesgo de fuga del país.

Urias fue trasladado al Presidio Regional de San João del-Rei, donde a los pocos días de su ingreso fue agredido físicamente por otros internos dentro de la celda. Ante este incidente, la administración penitenciaria abrió un procedimiento disciplinario contra los agresores y reubicó al argentino en un área aislada para proteger su integridad física.

Posteriormente, la defensa del acusado interpuso recursos de libertad y peticiones de habeas corpus argumentando la violencia sufrida dentro del penal; sin embargo, el Tribunal de Justicia de Minas Gerais ratificó la negativa de liberarlo y mantuvo firme la prisión preventiva.

Las autoridades judiciales remarcaron que la agresión no modificaba la gravedad de los hechos ni la necesidad de la medida cautelar, reafirmando la estricta aplicación de la ley antirracista brasileña mientras la investigación principal continúa su curso EN ESPERA DE APLICAR OTROS CARGOS POR INTENTO DE SECUESTRO O TRATA DE MENORES. QUE A ESTE DESGRACIADO LE CAIGA… TODO EL PESO DE LA LEY.

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