
¿Addis Tuñón realmente es tutora del nieto de Maribel Guardia? Marco Chacón niega notificaciones y el silencio de la periodista genera dudas. ¡Entérate!
Ahora resulta que la prudencia y el silencio sepulcral se pusieron de moda en el periodismo de espectáculos! Qué nivel de contención, de verdad, qué elegancia la de Francia.
Y es que, después de que la gran tutriz Addis Tuñón se paró frente a todas las cámaras posibles a anunciar con bombo y platillo su flamante e histórico nombramiento como la nueva «tutriz» del nieto de Maribel Guardia, la periodista ha decidido aplicar la de «calladita me veo más bonita».
Será que a lo mejor, Addis está esperando pacientemente a que llegue el día de su toma de posesión, no vaya a ser que tanta declaración le opaque el discurso presidencial que seguramente ya tiene preparado para cuando asuma el cargo de guardiana oficial de los bienes del pequeño José Julián.
Lo verdaderamente irónico del asunto es que esta maravillosa etapa de «meditación y silencio» le llegó bastante tarde. Es decir, esa prudencia que tanto le aplaudimos hoy, debió haberla estrenado justo el día en que le dieron el supuesto nombramiento. En lugar de correr a los micrófonos a gritar que su primera gran acción legal iba a ser exigirle cuentas y pedir la destitución de Marco Chacón como albacea, un poquito de perfil bajo no le hubiera caído nada mal.
No existe ninguna notificación legal sobre la tutoría de Addis Tuñón
Pero espérense, porque aquí viene el chiste que se cuenta solo, el verdadero giro de la tuerca judicial. Mientras Addis ya se siente la dueña absoluta de la estrategia legal para defender a su sobrina Imelda, en el mundo real, es decir, en los juzgados, las cosas se mueven a otro ritmo.
Pues sabemos de viva voz de Marco Chacón que ni él ni Maribel han recibido una sola notificación oficial sobre su supuesta destitución. Técnicamente, para la ley y los papeles reales, Maribel sigue siendo la tutora y Marco sigue siendo el albacea.
Así que, entre que son peras o son manzanas, o entre que le notifican a los verdaderos involucrados o le impugnan el nombramiento por supuesto conflicto de interés, a nuestra querida nueva tutriz no le ha quedado de otra más que guardar un silencio absoluto.
¡Quién lo hubiera pensado! Una periodista de exclusivas que, justo ahora que tiene la nota más grande de su vida familiar en las manos, decide jugar al juego del mimo. Estaremos esperando el fin del voto de silencio, a ver si para la toma de protesta sí nos invita.