Un tribunal de EE.UU. traslada la jurisdicción de la herencia de Joan Sebastian a México y remueven a la albacea. Además, Addis Tuñón desplaza a Maribel Guardia.
El panorama legal y familiar en torno a las herencias de Joan Sebastian y su fallecido hijo Julián Figueroa ha dado un vuelco radical, desatando una serie de movimientos clave que reconfiguran por completo la distribución de los bienes y el control sobre los mismos tanto en México como en Estados Unidos.
Por un lado, el drama familiar dentro del entorno de Julián Figueroa se intensifica tras las recientes declaraciones de Imelda Garza Tuñón. Imelda ha confirmado públicamente que Addis Tuñón asumió formalmente el puesto de tutriz, una decisión que deja completamente desbancada a Maribel Guardia en este rol específico de protección legal. A pesar de este notable desplazamiento en la estructura familiar, se ha aclarado que Marco Chacón se mantendrá firme en su posición, continuando como albacea de los bienes y conservando su papel como representante legal de Julián.
Esta reestructuración interna ocurre en un momento sumamente delicado, ya que la propia Imelda Garza Tuñón se encuentra disputando activamente la herencia, con la firme intención de adjudicarse el 50% de la parte que le correspondía a Julián. Sin embargo, este reclamo económico se encuentra en una especie de pausa legal; mientras dicho juicio sucesorio no se lleve a cabo formalmente en nuestro país y las autoridades correspondientes dicten un veredicto definitivo, esa fracción de la herencia permanecerá estrictamente salvaguardada para evitar cualquier movimiento irregular.
De forma simultánea, un tribunal en los Estados Unidos ha emitido una resolución definitiva que cambia el rumbo del millonario legado de Joan Sebastian. Luego de un viaje crucial a Texas para asistir a una audiencia clave, la familia del «Poeta del Pueblo» compartió un comunicado de prensa de alta relevancia. En este documento se informa que las autoridades estadounidenses determinaron formalmente que el domicilio legal del cantante era México.
Con este fallo, el proceso de sucesión testamentaria se detiene por completo en la Unión Americana, trasladando la jurisdicción absoluta a los tribunales mexicanos. Esto significa que todo lo relacionado con el cobro de regalías, cuentas bancarias y las valiosas propiedades en territorio nacional se resolverá bajo las leyes de México.
A raíz de esta histórica determinación, Erika, quien se desempeñaba como la albacea de los bienes en Estados Unidos, ha sido removida de su cargo de manera inmediata. Asimismo, la lista definitiva de herederos legítimos ha quedado sellada en ocho nombres esenciales que se repartirán el patrimonio del cantautor: José Manuel Figueroa, Zaralea, Joana, Juliana, D’Yave, Alina, la sucesión de Julián, Alejandro (hijo del recordado Trigo) y los descendientes directos de Juan Sebastián.
Con el proceso legal concentrado en México y los roles de representación firmemente delimitados, la dinastía se prepara para enfrentar la etapa final de uno de los juicios sucesorios más complejos y mediáticos del espectáculo.