
¡Escándalo en la corte! El hijo de Paulina Rubio testifica contra ella denunciando consumo de sustancias y ambiente tóxico. ¿Se irá a vivir con Colate a Madrid?
La batalla legal entre Paulina Rubio y Nicolás Vallejo-Nágera, “Colate”, ha dejado de ser un simple pleito de custodia para convertirse en un crudo desfile de acusaciones que hoy ha alcanzado su punto más crítico. En una jornada más de audiencias consecutivas ante la jueza Marlene Fernández, el tribunal fue testigo de revelaciones que han dejado atónitos a los presentes. Lo que comenzó con retrasos y deudas económicas, hoy ha escalado a testimonios directos que ponen en tela de juicio la estabilidad en el hogar de la «Chica Dorada».
Se ha revelado que el menor, Andrea Nicolás, de 15 años, ha rendido declaraciones que complican seriamente la postura legal de su madre. El adolescente no solo ratificó su deseo de mudarse a Madrid con su padre, sino que fue más allá al denunciar presuntos hábitos de consumo dentro de su casa.
Según los informes presentados en la corte, el joven señaló que Paulina Rubio consume marihuana de manera habitual, una declaración que la defensa de Colate ha utilizado para cuestionar si el entorno en el que vive el menor es realmente sano y seguro, pues Colate mencionó haber sido golpeado por la cantante en su etapa de matrimonio.
A este complejo panorama se suma el vencimiento del plazo de 48 horas que la jueza impuso apenas ayer para que la expareja liquide la deuda de casi 30 mil dólares en honorarios a la guardiana del menor, Amber Glasper. Mientras el dinero fluye bajo presión judicial, la tensión en la sala aumentó cuando se discutió nuevamente la posibilidad de enviar al joven a un internado.
Esta medida, sugerida originalmente por la niñera para alejar al adolescente de lo que califica como un «ambiente tóxico», parece ganar peso tras las nuevas declaraciones sobre el estilo de vida de la cantante y los supuestos episodios de agresividad que el menor asegura haber vivido. Esta medida también se refiere a un supuesto video presentado en corte donde se puede ver al menor junto con otros jóvenes cometiendo un robo, mismo que presuntamente merecería esta medida disciplinaria.
Por su parte, Paulina Rubio se ha mantenido en una postura defensiva y malhumorada, incluso, abandonó unos momentos la sala para tratar de tranquilizarse tropezándose al salir. Mentras sus abogados intentan desacreditar estos testimonios alegando que el joven está siendo influenciado por su padre. Sin embargo, el impacto de las palabras de Andrea Nicolás ha sido profundo.
El caso ha pasado de ser una disputa por el lugar de residencia a una investigación sobre la integridad física y emocional de un adolescente que pide a gritos un cambio de vida. El destino de la familia se encuentra en un punto de no retorno, donde la sentencia de la jueza Fernández podría marcar el final de la vida de Andrea Nicolás en Miami y el inicio de una nueva etapa, lejos del caos mediático que ha rodeado a sus padres por más de una década.