
A más de tres décadas de aquella mañana de abril de 1994 en la que el mundo perdió al icono del grunge, el caso de Kurt Cobain, líder de la exitosa banda NIRVANA, ha dado un vuelco mediático sin precedentes. Un nuevo informe forense independiente, publicado en febrero de 2026 en el International Journal of Forensic Science, desafía la versión oficial de la Policía de Seattle y asegura que el líder de Nirvana no se quitó la vida, sino que fue víctima de un escenario cuidadosamente orquestado.
El punto más crítico de esta nueva investigación, liderada por especialistas como Michelle Wilkins y Brian Burnett, se centra en la autopsia original. Según el equipo, existen daños en órganos vitales que no coinciden con una muerte instantánea por arma de fuego.

El informe detectó necrosis en el cerebro y el hígado, además de líquido en los pulmones. Estos hallazgos son típicos de una hipoxia prolongada (falta de oxígeno) causada por una sobredosis de heroína. Lo que sugiere que Cobain estaba inconsciente y murió previo al impacto por arma de fuego.
«Una persona en ese estado de coma o pre-muerte no tiene la capacidad física para manipular una escopeta de seis libras, encajarla en su boca y apretar el gatillo», afirma la investigadora.
Para los forenses, la escena en el invernadero de la casa de Lake Washington parecía «una película bien montada». Los detalles que cuestionan la lógica del suicidio son:
- A pesar de la brutalidad que implica un disparo de escopeta, la mano izquierda de Cobain estaba inusualmente limpia. El equipo sugiere que la mano fue colocada sobre el cañón después de su muerte.
- Al replicar el arma, los expertos descubrieron que, con la mano en la posición reportada, el casquillo no debería haber sido expulsado hacia donde fue encontrado, o incluso ni siquiera haber salido del arma.
- El kit de heroína estaba meticulosamente ordenado e incluso con jeringas nuevas, aparte de que los recibos de la compra del arma y las municiones estaban perfectamente colocados en sus bolsillos, algo poco común en un momento de crisis suicida extrema.
- La camisa de Cobain tenía sangre en la espalda, motivo por el que se confirma que el cuerpo arrastrado y colocado en el sitio donde se encontró.
El análisis caligráfico también ha sido actualizado. El informe sostiene que la famosa nota encontrada debe dividirse en dos partes:

Sin embargo, Las últimas cuatro líneas: Presentan un trazo, tamaño y presión distintos. Estas son las únicas líneas que mencionan una despedida definitiva y un tono suicida. Los investigadores aseguran que fueron dos personas distintas quienes escribieron sobre aquella hoja de papel
Aunque el informe forense no señala culpables directos, sus hallazgos alimentan tres teorías principales sobre quién o quiénes pudieron estar detrás:
Dado lo «limpio» de la escena y la manipulación del cuerpo para simular el suicidio, muchos teóricos sugieren que se contrató a alguien con conocimientos técnicos para silenciar a Cobain antes de que pudiera concretar su divorcio o su retiro de la música.

La teoría más persistente —aunque nunca probada judicialmente— apunta a intereses económicos. Se especula que su entorno más cercano temía la pérdida de control sobre su fortuna y el legado de Nirvana si Kurt abandonaba la escena pública o se divorciaba de Courtney Love.
Ahora se sabe que alguien suministró o le indujo a inyectarse una dosis letal para dejarlo inconsciente (incapacitado) y luego ejecutar el disparo para asegurar el resultado, disfrazándolo de suicidio.
A pesar de la rigurosidad del estudio independiente, el Departamento de Policía de Seattle y la Oficina del Médico Forense del Condado de King han respondido con frialdad: «No hay pruebas nuevas suficientes para reabrir el caso». Por ahora, para la ley, Kurt Cobain sigue siendo un suicida, pero para la ciencia de 2026, el misterio está más vivo que nunca.
