Gabriel Soto confirma su noviazgo con su ex-terapeuta Colibrí Jiménez y le pide a la prensa «no hacer matemáticas». ¡Se desatan los rumores de infidelidad!
¡Ay, el amor, el amor! Ese sentimiento tan bonito que nos hace perder la cabeza… y al parecer, también la memoria y la habilidad para sumar.
Resulta que nuestro eterno galán de telenovelas, Gabriel Soto, ha decidido gritar a los cuatro vientos que su corazón ya tiene nueva dueña. ¿La afortunada? Colibrí Jiménez, quien —vaya giro del destino— fue nada más y nada menos que su terapeuta de cabecera hace ya varios ayeres. Sí, escucharon bien. Pasó de acomodarle las ideas a acomodarle el corazón, un chiste que prácticamente se cuenta solo.
Pero aquí es donde la cosa se pone verdaderamente misteriosa. El mismísimo Gabriel, con una sonrisa de oreja a oreja, le suplicó a la prensa un favor muy especial: «por favor, no hagan matemáticas», asegurando que este romance tiene apenas unos cuantos días de haber nacido.
A ver, Gabriel, nos la pones muy difícil. Pedirnos que no sumemos es casi un insulto a la lógica. Sobre todo cuando la mismísima Irina Baeva apenas estaba terminando de empacar sus cosas mientras nos recordaba, de manera muy pública, que el actor no es precisamente el santo de la fidelidad.
Y es que el propio Gabriel se metió el autogol solito. Minutos después de pedirnos que guardáramos las calculadoras, soltó otra joyita para la posteridad. Dijo que cuando estás intentando algo y viendo qué pasará, no es necesario hacerlo público hasta que ya sea algo más serio.
Entonces, saquemos la cuenta mental, aunque él no quiera. Si apenas llevan días de novios oficiales, pero ya lo anuncian porque es algo serio, quiere decir que pasaron un buen rato en la etapa de ver qué pasa. ¿Desde cuándo estaban intentándolo? ¿Acaso las sesiones de terapia incluían dinámicas de pareja desde hace años? ¿Estamos ante una nueva tercera en discordia en el infinito historial del actor?
Querido Gabriel, de verdad queríamos hacerte caso y dejar la mente en blanco, pero esque somos muy malpensados porque la burra no era arisca y perita en dulce, pues no has resultadom o por lo menos, crea fama y échate a dormir. ¡Mucha suerte a los novios en su nueva terapia de amor!