
¿Abandono o lección? The Wizard Liz causa indignación tras ceder la custodia de su hijo a su expareja. Analizamos la polémica aquí.
La polémica en torno a la popular influencer de desarrollo personal y autoayuda, Fátima Dzhabrailova, conocida a nivel mundial en las redes sociales como The Wizard Liz cobn más de 8 millones de seguidores, ha alcanzado un punto crítico tras desatarse una tormenta legal por la custodia de su hijo.
Liz, quien construyó un imperio digital millonario basado en consejos de empoderamiento femenino, amor propio y en la premisa de mantener altos estándares frente a las relaciones con los hombres, se convirtió en el centro de un intenso debate público luego de que trascendieran detalles sobre la batalla legal que enfrenta contra su expareja, Landon Nickerson.
La controversia comenzó meses atrás, cuando la creadora de contenido expuso públicamente que su entonces prometido le había sido infiel mientras ella se encontraba en el cuarto mes de su embarazo, un hecho que provocó una ruptura inmediata y que contradijo de forma abrupta la imagen de relación idónea que ambos proyectaban en las plataformas.
Poco después y cuando la bomba explotó, se supo que Landon, había estudiado por meses a la influencer, sus gustos, aficiones e intereses para poder conquistarla, quedando como un hombre obsesivo y narcisista.

A partir de ese quiebre, la situación entre la expareja escaló con rapidez en los tribunales de familia, involucrando acusaciones cruzadas que incluyeron intentos de órdenes de restricción, arrestos y denuncias por presunto acoso y manipulación.
La influencer belga radicaba en Estados Unidos con un permiso especial, pero Landon la habría denunciado en migración por no ser residente legal difamándola ante las autoridades y ella tuvo que irse a su país recién parida siendo obligada a dejar a su bebé y pertenencias ya qu el padre no le otorgó el permiso.
Cuando estaban juntos, vivían en casa de la familia de Landon quien presumía en redes ser quien mantenía el hogar, aunque ella se encargó de desmentirlo y asegurar que ella mantenía a su ex y a toda su familia al grado de haberle dado una casa a su ex suegra.

fue desde Bélgica que intentó por todos los medios conseguir la custodia de su hijo, pero al no ver una salida ni conseguir apoyo, y no poder regresar a USA por el tema migratorio le otorgó la custodia completa del menor a su ex pareja manifestando en varios videos no querer asumir la responsabilidad financiera ni la crianza del bebé, que estaba harta de ser la mujer buena, y se cansó de luchar.
Ahora, según las palabras del influencer, el padre de su hijo le llama insistentemente para rogarle que se lleve al menor, luego de tanto luchar por tenerlo,a rgumentando que mantenerlo y cuidarlo es difícil y no puede asumir esa responsabilidad.
Ante esta situación, ella se negó instando a sus seguidoras a que si sus parejas están atacándolas a través de los niños, dejen que se los lleven y que se hagan cargo al 100%, pues, según sus palabras, hay millones de madres solteras criando solas, así que los hombres también deberían poder.
Una opinión que divide a sus seguidores

Esta determinación dejó en shock a su enorme comunidad de seguidores, desatando una oleada de comentarios contradictorios, por un lado, recibe críticas de quienes consideran que su discurso de frialdad y desapego hacia los hombres terminó siendo llevado a un extremo alarmante que afectó directamente su rol materno.
Por el otro, millones de mujeres aplauden su decisión que ven el caso como una estrategia extrema para obligar a los hombres a asumir la paternidad soltera y lidiar con las consecuencias de sus acciones,
En los foros de discusión y plataformas de video se debate intensamente sobre la enorme contradicción entre el mensaje de control mental absoluto que The Wizard Liz comercializa en sus videos y la compleja y desastrosa realidad de su vida personal.
El escándalo ha fracturado la credibilidad de su marca y ha abierto una conversación mucho más amplia en internet sobre la vulnerabilidad de las mujeres durante el embarazo, los peligros de la idealización en redes sociales y el verdadero impacto emocional que estas disputas públicas y decisiones de abandono pueden tener en el futuro del menor.