¡Una demostración de cariño que terminó en demanda! En BerisTIME te lo contamos

¡Una demostración de cariño que terminó en demanda! En BerisTIME te lo contamos

¿Un abrazo de 127, mil dólares? ¿Será que el exceso de cariño es ilegal? 

¡Pues en Beristime te lo contamos! 

El incidente ocurrió en marzo de 2011 en Connecticut, durante la fiesta de cumpleaños número 8 de Sean Tarala. Al ver llegar a su tía, Jennifer Connell, el niño saltó emocionado a sus brazos gritando «¡Tía Jen, te amo!». El impacto hizo que ambos cayeran, provocando que la mujer se fracturara la muñeca izquierda.

Por insólito que parezca, Jennifer demandó a su sobrino, que entonces tenía 12 años, por 127,000 dólares. Alegó que las lesiones le dificultaban la vida en Manhattan (donde vive en un tercer piso sin elevador) y que incluso le costaba sostener un plato de aperitivos en eventos sociales.

Pero, esperaba realmente que un niño pagara esa cantidad? 

Según sus abogados de Jainchill & Beckert, la demanda no era contra el menor, sino una formalidad legal para obligar a la aseguradora del hogar a pagar los gastos médicos. Bajo las leyes de Connecticut, no se puede demandar directamente a la aseguradora; es necesario nombrar a la persona responsable del daño. La compañía solo le había ofrecido 1 dólar como compensación inicial.

  • El 13 de octubre de 2015 : Tras un juicio de dos días, el jurado deliberó apenas 25 minutos antes de decidir que el niño no era responsable, otorgando 0 dólares a la demandante.

Tras el juicio, tía y sobrino aparecieron juntos en programas como el Today Show para aclarar que se amaban y que la demanda fue puramente técnica.

El caso sigue siendo un ejemplo clásico en las escuelas de leyes sobre la percepción pública vs. tecnicismos legales y cómo las leyes de seguros pueden forzar conflictos familiares innecesarios.

¿Será que Sean estará marcado de por vida y pocas personas querrán un abrazo de su parte?  ¿o la Tía Jane se quedará sin apapachos por el resto de su vida?