El caso de Olivia Henderson, la «DoorDash Girl», da un giro en Nueva York: enfrentará cargos de felonía por grabar a un cliente dentro de su hogar.
El caso de Olivia Henderson, bautizada en redes sociales como la «DoorDash Girl», pasó de ser una denuncia viral de acoso en TikTok a convertirse en un serio proceso penal por vulneración de la privacidad.
DoorDash es una de las plataformas de entrega a domicilio de comida e insumos más populares de Estados Unidos, donde los repartidores llevan los pedidos directamente a la puerta o al interior de la residencia según las instrucciones del cliente.
El conflicto comenzó cuando Olivia Henderson en 2025 publicó un video en TikTok asegurando haber sido víctima de acoso sexual mientras realizaba una entrega de hamburguesas en Nueva York. En su grabación, se mostraba empujando la puerta y en el fondo, al cliente dentro de su propia casa, acostado en un sillón vestido con una camiseta pero con sus genitales al aire. Olivia alegaba que el hombre la había «atraído» intencionadamente para exponerse ante ella.
El video acumuló decenas de millones de reproducciones y generó una ola de indignación pública contra el cliente. Olivia, reportó la situación a Doordash, llamó a la policía y subió el video en TikTok acusando al cliente de exponérsele.
Al día siguiente, el cliente, revisó su celular encontrando una notificación de Doordash sobre la entrega. Al ingresar, pudo ver la fotografía de entrega donde se ve nockeado y desnudo. Días después, encontró el video en TikTok donde la gente lo atacaba e inlcuso amenazaba.
Aquí fue donde el caso dio un giro drástico cuando la policía local intervino e investigó el incidente. Al revisar las cámaras de seguridad del domicilio otorgadas por el señalado y analizar las pruebas, los investigadores concluyeron que el cliente no cometió ningún delito ni atacó a la repartidora: el hombre se encontraba en estado de ebriedad, totalmente inconsciente dentro de su propiedad privada y sin conocimiento de la presencia de la repartidora.
Se evidencia que fue Olivia quien empujó la puerta y luego ingresó al inmueble. Las grabaciones también muestran que le hombre nunca le dirigió la palabra ni tuvo interacciones con ella.
Las investigaciones señalaron que la misma Henderson se asomó hacia el interior de la residencia para grabarlo sin su consentimieno cuando debió dejar la comida en el umbral, instrucción que el cliente seleccionó en la aplicación “dejar en la entrada”
Por lo contrario, Olivia, quien debió retirarse, prefirió ingresar grabando con su móvil la escena. En lugar del cliente, fue la propia Olivia Henderson quien terminó despedida de su trabajo y arrestada.luego de que el cliente presentara la denuncia. La fiscalía del estado de Nueva York quien consideró al hombre la víctima, imputó a Olivia con dos cargos graves (felonías) de vigilancia ilegal y difusión no consentida de imágenes de monitoreo.
Tras mpultiples videos quejándose del sistema y relcamando ser la víctima, pues según la chica, el hombre, habría dejado la puerta abierta y después, fingir que estaba dormido dormido para atraerla, Henderson enfrenta ahora un juicio penal en el que podría recibir varios años de prisión.