Tensión migratoria en Ceuta: Despliegan al Ejército tras avalancha en la frontera y colapso de servicios

Tensión migratoria en Ceuta: Despliegan al Ejército tras avalancha en la frontera y colapso de servicios

Despliegan al Ejército en Ceuta tras la llegada masiva de migrantes por la frontera con Marruecos. Crece la tensión política y las protestas en la ciudad autónoma.

Una auténtica bomba de tiempo humanitaria y política estalló en las últimas horas en el norte de África, reactivando con máxima fuerza la crisis migratoria en la frontera sur de Europa. La atención internacional está fija en Ceuta, la ciudad autónoma española incrustada en la costa norteafricana, justo frente al estrecho de Gibraltar y colindante con la localidad marroquí de Castillejos (Fnideq).

Al tratarse de uno de los dos únicos pasos terrestres que conectan directamente al continente africano con suelo de la Unión Europea, el punto fronterizo del espigón del Tarajal se convirtió ayer en el escenario de una irrupción masiva sin precedentes en años.

El panorama en la zona es de absoluto colapso. Impulsados en gran medida por convocatorias masivas en redes sociales y la desesperación económica, miles de jóvenes marroquíes se concentraron a lo largo de una fila de casi cinco kilómetros con la intención de irrumpir en territorio español.

Cientos de personas vulneraron las vallas fronterizas mientras hileras de migrantes se lanzaban de forma desesperada al mar para bordear a nado los espigones bajo peligrosas corrientes marinas.

Las cifras reflejan la magnitud de la tragedia: el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta, con capacidad para poco más de 500 personas, se vio totalmente desbordado tras la llegada constante de más de mil 500 migrantes en días recientes, albergando además a más de 700 menores no acompañados.

La ruta marítima volvió a cobrar un saldo fatal: las autoridades de salvamento recuperaron al menos 15 cadáveres de personas ahogadas en aguas ceutíes únicamente en la jornada de ayer, elevando a 26 las muertes registradas tan solo durante el mes de julio.

Ante la gravedad de los hechos, la respuesta del Gobierno central encabezado por Pedro Sánchez ha sido el despliegue de unidades del Ejército de Tierra en Ceuta para reforzar a la Guardia Civil y a la Policía Nacional, además de acordar con Marruecos un protocolo de devoluciones urgentes.

Sin embargo, desde Madrid se descartó declarar la «emergencia nacional» solicitada por las autoridades locales de Ceuta, argumentando que se trata de un operativo de contención y cooperación bilateral.

Esta postura ha encendido los ánimos de la ciudadanía y de la oposición política. Cientos de vecinos salieron a protestar a las calles de Ceuta para exigir el cierre total de la frontera, manifestando un evidente cansancio social ante el colapso de los servicios públicos, la falta de seguridad y lo que califican como una gestión indolente.

Entre consignas y protestas que exigen un cambio radical de gobierno, el descontento ciudadano escala rápidamente a nivel nacional, donde la crisis de la frontera sur se ha convertido en el detonante de una profunda fractura entre la población y el Ejecutivo.