Icono del sitio Elisa Beristain

Tragedia en Guatapé: Joven muere tras ser lanzado al agua por sus acompañantes

Indignación en Colombia: Alexander Avendaño murió ahogado tras ser golpeado y lanzado por sus amigos en Guatapé. ¡Exigen justicia contra los responsables!

Profunda indignación en Colombia abre un debate urgente sobre la inconsciencia, la presión social y las acciones que terminan en tragedias completamente irreparables. Los hechos ocurrieron en el  departamento de Antioquia, en Colombia, específicamente al bellísimo y concurrido embalse de Guatapé, un lugar destinado al turismo y la desconexión que, lamentablemente, se convirtió en el escenario de una muerte tan absurda como dolorosa.

La víctima de esta historia es Alexander Avendaño, un joven de apenas 22 años que tenía toda una vida y un futuro por delante, pero lo que comenzó como un simple paseo de amigos terminó en un hecho fatal que hoy la justicia debe revisar y castigar con la máxima severidad.

Los hechos ocurrieron durante un fin de semana que debía ser de celebración y descanso. Alexander se encontraba a bordo de una embarcación en medio de la represa junto a un grupo de amigos y conocidos. En las primeras declaraciones de los testigos se concluía que el chico había caído por accidente, mientras que una chica, aseguró que el joven comenzó a enseñar sus genitales y golpear mujeres, asunto que salieron a desmentir varias personas rogando no revictimizar ni difamar a Alexander.

Al siguiente día de los hechos, aparecieron un par de  videos comenzaron a circular en redes sociales, imágenes que realmente cortan la respiración, donde se observa un ambiente de fiesta y música. A pesar de que parecía que estaban pasando un buen rato, la atmósfera cambió en un solo segundo cuando, comenzaron a golpear a Alexander entre varios jóvenes, mientras se escuchaban voces alentando a que lo tiraran y lo ahogaran.  

Luego de recibir varios golpes, fue empujado y lanzado al agua directamente desde la lancha. El joven cayó al embalse y, las mismas voces que pedían que fuera lanzado, comenzaron a gritar que no sabía nada. Los segundos se convirtieron en minutos y el pánico se apoderó de la embarcación cuando se dieron cuenta de una realidad devastadora: Alexander se hundió ante la vista de todos para no volver e emerger jamás.

La embarcación regresó a puerto.  La búsqueda posterior fue dramática y requirió la intervención urgente de buzos del Cuerpo de Bomberos de Guatapé y de las autoridades locales. Horas más tarde, el veredicto del agua fue implacable y el cuerpo sin vida del joven fue rescatado del fondo, confirmando la autopsia una muerte por ahogamiento.

Las redes sociales y la opinión pública estallaron en preguntas sobre si esto se puede catalogar como un simple y lamentable accidente, a lo que el derecho penal responde con un rotundo no.

Lanzar a una persona que no sabe nadar a un cuerpo de agua profundo, o hacerlo sin garantizar el más mínimo elemento de seguridad, configura un delito claro. Los expertos apuntan a que la Fiscalía debe determinar si esto se tipifica como un homicidio preterintencional, donde se quería hacer un daño menor pero el resultado superó la intención, o un homicidio culposo con culpa consciente, ya que lanzar a alguien a un embalse implica un riesgo inminente de muerte que nadie a bordo del barco pareció medir.

A esto se le suma el agravante de la omisión de socorro, cuestionando la nula capacidad de reacción de los acompañantes en esos primeros segundos críticos. La familia de chico no pide, exige una justicia implacable. Exigen que los responsables directos den la cara ante los tribunales y que se entienda, de una vez por todas, que la vida humana no puede depender del capricho, la inmadurez o la imprudencia de un tercero.

Una vida truncada a los 22 años exige que la ley actúe con su máxima fuerza, porque para este caso, exigimos que caiga… ¡con todo el peso de la ley!

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