Un instructor de vuelo de 42 años saltó de una avioneta Cessna en Córdoba, Argentina, dejando sola a su alumna de 22 años, quien logró aterrizar a salvo.

Una mezcla de asombro y profunda consternación sacude a la comunidad aeronáutica de la provincia de Córdoba, en Argentina, tras revelarse los escabrosos detalles de un insólito y trágico suceso ocurrido en pleno vuelo. Lo que debía ser una práctica rutinaria de navegación se convirtió en una pesadilla cuando Leandro Bertazzo de 42 años, un experimentado instructor de cuarenta y dos años, tomó la drástica decisión de abandonar la aeronave por voluntad propia a mitad del trayecto, dejando completamente desamparada a su alumna, una joven de veintidós años llamada Rosario.
El dramático episodio se registró por la tarde, cuando la avioneta Cessna C-ciento cincuenta despegó desde el Aeródromo Coronel Olmedo. De acuerdo con las primeras reconstrucciones basadas en el estremecedor testimonio de la estudiante, mientras sobrevolaban una zona rural de la localidad de Toledo a unos doscientos cincuenta metros de altura, el instructor se quitó los auriculares, le dijo que ella sabía lo que tenía que hacer para después dejar a un lado su teléfono celular y su documentación sobre el tablero, y proceder a abrir la puerta de la cabina.
A pesar del tremendo esfuerzo físico que requiere vencer la resistencia del viento en el aire, Leandro saltó al vacío sin paracaídas ante la mirada atónita de la joven, quien en un principio creyó que todo se trataba de una macabra broma y que su maestro portaba algún chaleco de protección.

A pesar del impacto emocional y el shock absoluto, Rosario, quien cuenta con una licencia privada pero muy pocas horas de experiencia, demostró una templanza heroica. Tomando el doble comando del avión, logró estabilizar la dirección, envió un mensaje de alerta reportando la desaparición de su instructor y logró aterrizar a salvo de regreso en la pista. El dueño y director de la escuela de vuelo, Eduardo Álvarez, confirmó públicamente el enorme esfuerzo de la institución para asistir a la alumna durante la maniobra de descenso y la posterior localización del cuerpo del piloto en un campo.
Sin embargo, las actualizaciones del caso han destapado serias anomalías y tensiones en la investigación judicial. Álvarez denunció ante los medios de comunicación que, a varios días de la tragedia, ninguna autoridad judicial o policial se ha presentado en las instalaciones para realizar los peritajes técnicos obligatorios sobre la aeronave, por lo que las pertenencias personales y los instrumentos que Leandro dejó en el tablero continúan exactamente en el mismo sitio dentro de la cabina bajo custodia informal.
Mientras tanto, la Fiscalía Federal ha decidido citar formalmente a la alumna para que rinda su declaración oficial, confirmando que la joven de veintitrés meses de instrucción permanecerá bajo una investigación estricta para esclarecer detalladamente la mecánica del incidente, en un caso donde el entorno familiar del piloto reveló de forma tardía que este atravesaba por un complejo tratamiento psiquiátrico.
