Colectivos animalistas interponen denuncia penal contra Pedro Sola y Pati Chapoy ante la Fiscalía de la CDMX por comentarios emitidos en Ventaneando.
Lo que empezó como el enésimo exabrupto en vivo de Pedro Sola, acaba de escalar al plano legal con consecuencias muy serias. Diversos colectivos y fundaciones rescatistas han interpuesto una denuncia formal ante las fiscalías por apología del delito e incitación a la violencia por maltrato animal, derivado de sus declaraciones sobre envenenar mascotas en espacios públicos.
La denuncia principal fue impulsada formalmente el pasado 9 de julio por la Fundación Huellitas Alemán y el colectivo Peludos Desamparados, quienes presentaron el recurso ante la Fiscalía de Investigación en Delitos Ambientales y en Materia de Protección Urbana de la Ciudad de México, además de exigir la intervención de la Procuraduría Ambiental (PAOT).
El golpe legal no va solo para el conductor. La demanda incluye de manera directa a Pati Chapoy, a quien los activistas señalan de complicidad por haber respaldado, permitido y hasta tomado a broma los polémicos comentarios durante la transmisión en vivo, en lugar de frenar el discurso de odio. Asimismo, la presión apunta directamente a la televisora TV Azteca y a la producción de Ventaneando, requiriendo que las autoridades de radiodifusión apliquen las sanciones administrativas correspondientes por la difusión de contenidos que promueven la crueldad animal en televisión abierta.
De ser encontrados culpables, las consecuencias legales se dividirían en dos vías: la penal para los conductores y la administrativa para la empresa.
Por el delito de apología del delito o incitación a la violencia (que en este caso es promover el maltrato animal, tipificado en la Ciudad de México), el Código Penal establece penas que van desde los tres meses hasta los dos años de prisión, además de multas que equivalen a entre 10 y 50 días de salario mínimo. Al no ser un delito grave, en caso de una sentencia condenatoria, Pedro Sola y Pati Chapoy difícilmente pisarían la cárcel; lo más probable es que el juez les dicte medidas alternas como trabajo comunitario, firmas periódicas y la reparación del daño mediante donaciones o campañas públicas a favor de los derechos de los animales.
Por la vía administrativa, la PAOT y las autoridades de radiodifusión (como el Instituto Federal de Telecomunicaciones) podrían imponer multas económicas millonarias a TV Azteca. Estas sanciones se aplican por violar las leyes de protección animal y las normas de contenidos televisivos, al emitir discursos que promueven la violencia en un horario para todo público.
Aunque «Pedrito» ya leyó una disculpa pública en el programa argumentando un «choque generacional», y el propio Ricardo Salinas Pliego calificó los dichos de lamentables, para los defensores de los animales el daño ya está hecho. El caso ha dejado de ser un simple fenómeno de redes sociales para convertirse en un expediente legal que busca marcar un precedente sobre la responsabilidad de quienes tienen un micrófono frente a millones de personas.