Vidas Pasadas: Entre la Ciencia, la Fe y la Espiritualidad

Vidas Pasadas: Entre la Ciencia, la Fe y la Espiritualidad

El concepto de la reencarnación o vidas pasadas ha fascinado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. Las vidas pasadas son el concepto de que nuestra esencia (ya sea llamada alma, conciencia o energía) ha vivido en otros cuerpos físicos y en diferentes épocas antes de nuestra existencia actual. Esta idea sugiere que la muerte no es el final, sino una transición a un nuevo comienzo.

Aunque para los escépticos, estas situaciones son simplemente construcciones de la imaginación, sueños lúcidos o información que el cerebro absorbió de películas y libros y que luego proyecta como recuerdos propios.

Pero para los creyentes,  es la prueba de que somos seres eternos en un viaje de aprendizaje infinito.

Dentro del tema hay vertientes que complementan estas ideas tales como la reencarnación, siendo la creencia principal  que el alma pasa por un ciclo de nacimientos, muertes y renacimientos. En este proceso, las experiencias de una vida anterior supuestamente  dejan una «huella» en la actual.

El Karma: La Ley de Causa y Efecto también influye en dichas creencias, pues, según esta visión, lo que somos hoy es el resultado de nuestras acciones en vidas pasadas.

Por ejemplo,  si lastimaste a alguien antes, podrías enfrentar retos similares ahora para aprender la lección. Pero, también trae cosas positivas como los talentos innatos, esas personas que son «prodigios» desde niños (como Mozart) suelen explicarse desde esta perspectiva como habilidades cultivadas en vidas anteriores que se manifiestan de nuevo.

Pero, ¿qué dice la ciencia?

La ciencia convencional no reconoce la existencia de vidas pasadas, ya que no hay evidencia física de la transferencia de la conciencia.

Los neurocientíficos sugieren que las «memorias» de vidas pasadas pueden ser confabulaciones del cerebro, donde se mezclan fragmentos de películas, libros o historias escuchadas en la infancia.

A esto, se le llama fenómeno de Criptomnesia,  donde una persona recuerda algo pero olvida que lo leyó o vio, creyendo que es una experiencia propia y antigua.

¿Y cuál es la postura de la religión? 

El Cristianismo, el Islam y el Judaísmo tradicionalmente rechazan la reencarnación, sosteniendo que la vida es única y que tras la muerte sigue el juicio y la eternidad.

En las religiones orientales como el Hinduismo y el Budismo, las vidas pasadas son un pilar fundamental. Se ven como parte del Samsara (ciclo de nacimiento y muerte) gobernado por el karma, donde cada acción en una vida determina las condiciones de la siguiente.

Y en el temas de energía y espiritualidad, muchos terapeutas  espirituales utilizan la hipnosis para que los pacientes «visiten» vidas anteriores. Sostienen que esto ayuda a sanar fobias o traumas sin explicación en la vida presente.

Desde esta visión, la vida es una escuela. El alma encarna una y otra vez para aprender virtudes como el perdón, la compasión o el valor, hasta alcanzar un estado de iluminación o ascensión.

En 2026, los estudios de paleogenética están intentando rastrear si ciertos talentos (como la facilidad para los idiomas o la música) tienen raíces en cambios epigenéticos de hace siglos pues, otra de las teorías que resuenan por el mundo es la de la memoria genética. 

La epigenética ha demostrado que las experiencias traumáticas o los aprendizajes intensos pueden dejar una «marca» química en nuestro ADN. No cambia el código genético, pero sí cómo se «encienden» o «apagan» ciertos genes.  Estudios con descendientes de sobrevivientes del Holocausto o de hambrunas han mostrado que los nietos pueden nacer con niveles de cortisol (la hormona del estrés) alterados o con miedos específicos, incluso sin haber vivido el trauma ellos mismos. 

¿Podría ser que los recuerdos que tenemos de vidas pasadas, sean las vivencias de nuestros descendientes que quedaron plasmadas en nuestra memoria celular? o, que ¿realmente nuestra alma es reciclable como los átomos que nos conforman? en la astrología, piscis, es el signo que ha terminado de vivir sus vidas obligatorias, por lo tanto, se considera el más sabio… pero, ¿cuál de todas estas teorías será la verdadera? 

A tí, ¿te gustaría vivir otra época?, ¿en otro lugar?, ¿hablar otro idioma? ¡cuéntanos tus experiencias, aquí en BerisTIME!