
Indignación en Ecatepec: Juez libera a profesor de coro acusado de abuso sexual infantil tras pagar una fianza de 75 mil pesos. ¡Exigen justicia!
El caso del profesor de Ecatepec que abusó de una menorha dado un giro indignante que tiene a la comunidad en pie de guerra, dejando al descubierto una red de omisiones institucionales y un peligroso fallo judicial. El hoy imputado quien ha sido plenamente identificado como Víctor Iván «N», de cincuenta años de edad, quien se desempeñaba como maestro de coro en la Secundaria Pública Quetzalcóatl, ubicada en dicho municipio; un taller donde paradójicamente tenía a su cargo y bajo su total control a más de veinte niñas de la misma edad que la víctima.

La pesadilla comenzó cuando la menor tenía apenas trece años, momento en que el docente la abordó asegurándole que le gustaba mucho y prometiéndole que como novio sería el hombre más atento y detallista del mundo. Sin embargo, detrás de esa fachada de amabilidad, Víctor Iván no tardó en mostrar su verdadera naturaleza, sometiendo a la estudiante a intensos episodios de celos y severas amenazas psicológicas, advirtiéndole fríamente que si abría la boca de inmediato se desviviría o, peor aún, le haría un daño irreparable a su familia.
La cloaca se destapó gracias a la astucia de la madre de la menor, quien al revisar minuciosamente el teléfono celular de su hija descubrió una aplicación oculta bajo un candado digital donde se almacenaba toda la evidencia del abuso. Al verse descubierto y ser confrontado directamente por la valiente madre, el profesor Víctor Iván adoptó una postura de total cinismo, admitiendo su culpabilidad con las siguientes palabras textuales:
«Yo estoy consciente de todo esto, no voy a negar nada de lo que usted me comenta, yo le estoy diciendo las cosas como son, lo que hay y nada más».
A pesar de la gravedad de esta confesión y de que las investigaciones ya estaban en curso, la dirección de la Secundaria Quetzalcóatl operó bajo una alarmante complicidad; la madre refiere que las autoridades escolares estaban al tanto de todo y, en lugar de suspenderlo inmediatamente, se limitaron a reubicar al docente a labores administrativas, permitiéndole mantener su sueldo de manera íntegra.
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Una rídicula fianza de 75 mil pesos

Fue hasta el pasado quince de abril cuando elementos de la fiscalía lograron la detención del maestro, imponiéndosele la medida de prisión preventiva oficiosa por el delito de abuso sexual, fecha en la que finalmente la escuela formalizó su baja definitiva. No obstante, la indignación estalló esta misma semana cuando un juez determinó modificar la medida cautelar, otorgándole la libertad al agresor tras el pago de una ridícula garantía económica de setenta y cinco mil pesos.
Hoy, la familia de la víctima vive sumida en el terror y exige justicia a las afueras de los juzgados; la menor se encuentra completamente aterrorizada ante el temor fundado de que este sujeto tome represalias en su contra o contra sus padres.
La urgencia de que las autoridades actúen de inmediato es máxima, ya que tras difundirse el caso, otras madres de familia han alzado la voz confirmando que existen muchas víctimas más bajo el mismo patrón, un modus operandi que el propio profesor ya había perfeccionado en el pasado, pues ha trascendido que su actual esposa fue su alumna y se casó con ella cuando esta era tan solo una menor de edad. Sobre este juez y sobre este docente tiene que caer, de una vez por todas, todo el peso de la ley.